UN AÑO SIN OSCAR NIEMEYER

Hace exactamente un año Brasil y el mundo de la arquitectura estaban de luto. El país perdía uno de sus protagonistas del siglo XX, el arquitecto carioca Oscar Niemeyer.

Entretanto, en sus 104 años de vida el renombrado arquitecto dejó grandes marcas y herencias para Brasil. Su estilo fue y será reconocido en todo el mundo. Las curvas, la iluminación y la profunda relación entre sus obras y el entorno fueron sus características más llamativas.

Historia

Oscar Niemeyer nació en Rio de Janeiro el año 1907, en el barrio de Laranjeiras. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Brasil, donde se graduó como arquitecto en 1934.

En 1945 se inscribió en el Partido Comunista de Brasil. En 1966, dos años después del golpe mitiral, Niemeyer optó por radicarse en Francia, donde solicitó permiso para ejercer su profesión, la cual fue concedida por el general De Gaulle. Fue en Francia donde comenzó a trabajar proyectos de mobiliario.

Regresó a Brasil el año 1985, cuando el gobierno militar llegaba a su fin, país donde vivió hasta su muerte.

Durante su vida profesional, recibió innumerables reconocimientos y premios, entre lo cuales se destacan el Premio Pritzker en 1988; el Premio Principe de Astúrias de las Artes en 1989; Comendador de la Orden de San Gregorio Magno en el año 1990; el Premio León de Oro en la Bienal de Venecia en 1996; el RIBA Royal Gold Medal en 1998; el premio de la UNESCO en categoría cultura el año 2001; entre muchos otros.

Una vez concluidos sus estudios superiores, su primer trabajo fue en la oficina de los arquitectos Lucio Costa y Carlos Leão. Con Costa trabajó conjuntamente en muchas otras ocasiones.

En el desarrollo de sus trabajos fue posible observar las características que se repetirían en el resto de su larga carrera. Las obras de Oscar Niemeyer tienen un enfoque ambiental muy fuerte y tratan de adaptarse al entorno donde se encuentran. El uso de pilotes y estructuras de hormigón también se convirtieron en un sello distintivo en su trabajo.

Una de sus principales características, es lo que se destacó como la gran contribución de este arquitecto para la arquitectura moderna, es el uso de las curvas en sus estructuras de hormigón, expandiendo las posibilidades formales y compositivas de este material.

En 1940 se reunió con el entonces alcalde de Belo Horizonte, Juscelino Kubitschek, quien le propuso la construcción de un casino y una iglesia en el borde del lago Pampulha. Este proyecto nunca se realizó plenamente, sin embargo, estableció los lazos necesarios para lo que sería su obra maestra: la capital Brasília.

La actual capital federal de Brasil, fundada en 1960, comenzó a ser desarrollada en 1950, cuando Juscelino Kubitschek fue electo Presidente.

Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987, fue la primera ciudad moderna en recibir este honor por la UNESCO debido a su conjunto de edificios singulares – que abordan muchos de los preceptos modernistas – y su diseño urbano racionalista – que cuando se ve desde arriba se asemeja a un avión – propuesto por Niemeyer y Costa.

Algunas obras de Niemeyer en Brasilia son:

Palácio de Alvorada
Palácio do Planalto
Congresso Nacional
Praça dos Três Poderes
Catedral de Brasília
Palácio de Itamaraty

FUENTE: PLATAFORMA ARQUITECTURA